NUESTRO OBJETIVO
Este eres tú:
lo dice tu gesto tranquilo.
El fotógrafo puso
discreción y ternura;
algo necesario para captar
con su objetivo tus mundos plurales.
Quede todo al azar
y nada al descuido.
Aquí dejamos este humilde legado: sus miradas variadas, el viento de sus carreras, la paz de una caricia, sus cortos e insistentes vuelos…
Aquí queda una imagen o unos versos para que, si pudieras, vieses en ello pétalos blancos del almendro en flor, vencejos hábiles del paisaje.
Pocas cosas más para el edificio que intentamos este instante.