Aquí dejamos este humilde legado: sus miradas variadas, el viento de sus carreras, la paz de una caricia, sus cortos e insistentes vuelos…

Aquí queda una imagen o unos versos para que, si pudieras, vieses en ello pétalos blancos del almendro en flor, vencejos hábiles del paisaje.

Pocas cosas más para el edificio que intentamos este instante.

REDONDEZ


REDONDEZ 

Construyeron la muralla
poco a poco:
piedra a piedra.
Y, sin embargo, parece
como si los pueblos bárbaros
estuvieran lejos de aquí
esta tarde tranquila.
Lo ves de este modo,
y solicitas cierta comprensión.

MANO TEMBLORORSA

MANO TEMBLOROSA 

Miro como tiembla tu mano;
cómo la mano parpadea
cual fluorescente averiado.
Miro, igualmente,
que otra mano
acaricie y guíe,
en el rostro disperso,
confianzas de penumbra.

BATRACIO

BATRACIO 

El objetivo de su objetivo
fue captar el objeto
que ahora te entretiene.
Pon cuidado para el salto
y el bien que tu decidas.
Aguarda, cual ranita verde rayada,
que la lluvia sea generosa
con la charca.
Porque mereces jugar
Con tus cosas tiernamente;
sin amenazas.
No temas.

DÉJAME




DÉJAME

Oír tus quejas cuando miras,
cuando acercas tus ojos;
sucumbir al océano insondable,
la sima más profunda.
-Quiero estar allí
Cuando tú lo decidas-
Si el silencio tuviera brotes,
como la primavera
en el árbol recordado,
sería un bien compartirlos contigo.

TRAZAR ENCUENTROS






TRAZAR  ENCUENTROS

Nada como ese diálogo,
donde quien mira
levanta las alas
para el vuelo del otro:
su propio vuelo.

NUESTRO OBJETIVO



NUESTRO OBJETIVO 

Este eres tú:
lo dice tu gesto tranquilo.
El fotógrafo puso
discreción y ternura;
algo necesario para captar
con su objetivo tus mundos plurales.

Quede todo al azar
y nada al descuido.